COLUMNA LIBRE

SI LOS PROBLEMAS HABLARAN 

Hola, soy el prejuicio.

Seguro que me conoces, aunque muchas veces paso desapercibido. No siempre aparezco de forma clara. A veces me escondo en comentarios, en bromas o en frases que la gente dice sin pensar demasiado.

Me gusta juzgar rápido. Con una forma de vestir, un acento, la edad o el aspecto de una persona, ya creo saber cómo es. No necesito conocerla de verdad, porque me alimento de suposiciones y estereotipos.

Gracias a mí, muchas personas dejan de ser vistas como individuos y pasan a ser etiquetas: “los jóvenes”, “los inmigrantes”, “los mayores”, “los raros”. Así es más fácil criticar que intentar comprender.

También estoy en ideas que se repiten de generación en generación, cuando alguien opina sin cuestionarse nada o cuando se rechaza a una persona por ser diferente.

Pero tengo una debilidad: desaparezco cuando alguien se para a conocer de verdad al otro. Cuando escuchamos, convivimos y pensamos por nosotros mismos, cada vez tengo menos fuerza.

Desde la Educación Social es importante luchar contra mí, porque una sociedad con prejuicios es una sociedad más injusta. Muchas veces rechazamos lo que no conocemos, cuando lo que deberíamos hacer es intentar entenderlo.

La próxima vez que juzgues a alguien sin saber nada de su historia, recuerda que quizá no eres tú quien habla.

Quizá soy yo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

EL AMOR EN GESTOS COTIDIANOS

SOCIAL GAME

TODO LO QUE CALLAMOS 💜